COMUNICADO OFICIAL ASOCIACIÓN PUNTO OMEGA

A juicio de la Asociación Punto Omega, el hecho de que una persona esté recluida en un Centro Penitenciario y por tanto esté privada de libertad, no la priva del resto de los derechos que tiene como ciudadano. Desafortunadamente, es un hecho fácil de constatar que cada vez el sistema sanitario penitenciario está más alejado de los estándares utilizados en los sistemas sanitarios de las comunidades autónomas. El penado debe tener acceso a la misma atención sanitaria que una persona no recluida en un Centro Penitenciario y las competencias en la atención sanitaria en el Estado Español recaen en las Comunidades Autónomas. Por tanto la atención al drogodependiente en los Centros Penitenciarios de la Comunidad de Madrid, a nuestro juicio, debería estar gestionada por la Consejería de Sanidad de la Comunidad. Debemos insistir en el hecho de que el art. 15.2 de la Ley sobre Drogodependencias y otros trastornos adictivos, permite a la Comunidad de Madrid prestar atención a los drogodependientes reclusos en los Centros Penitenciarios de la propia Comunidad y además, la disposición adicional sexta de la Ley 16/2003 muestra claramente la voluntad del legislador estableciendo que “Los servicios sanitarios dependientes de Instituciones Penitenciarias serán transferidos a las comunidades autónomas para su plena integración en los correspondientes servicios autonómicos de salud. A tal efecto, en el plazo de 18 meses desde la entrada en vigor de esta ley y mediante el correspondiente real decreto, se procederá a la integración de los servicios sanitarios penitenciarios en el Sistema Nacional de Salud, conforme al sistema de traspasos establecidos por los estatutos de autonomía”.

Continuidad de la Unidad de Atención al Drogodependiente (UAD) Centro Penitenciario Madrid IV (Navalcarnero)

  • Es un servicio necesario, singular y accesible para todos los reclusos de los Centros Penitenciarios de la Comunidad de Madrid.

  • Es eficaz porque de los estudios realizados se deduce que cumple con los objetivos marcados.

  • Es eficiente porque es más barato actuar que no hacerlo. Tiene un retorno económico incuestionable asociado a un retorno social evidente.

  • La Comunidad de Madrid tiene las competencias necesarias atribuidas por la Ley 5/2002 para financiar y desarrollar esta actuación.

NOTICIAS

Un problema grave, que mantiene nuestro máximo interés y concentra gran parte de nuestro esfuerzos, lo supone asegurar la continuidad de un servicio como EL SERVICIO DE ATENCIÓN TERAPÉUTICA Y AYUDA A DROGODEPENDIENTES (UAD) en la prisión de Navalcarnero. El cual peligra al no renovar la Comunidad de Madrid, como venía haciendo hasta ahora, su financiación a fecha 31 de diciembre argumentando no ser de su competencia. Se trata de un servicio del que se beneficia toda la Comunidad de Madrid y del que las estadísticas revelan un demostrado éxito en la reducción de reingresos en prisión, al descender ésta de un 45% a un 15% en este tipo de presos.

El servicio está gestionado desde hace 23 años por la ASOCIACIÓN PUNTO OMEGA, financiado por la Comunidad de Madrid y prestado por un equipo mixto de trabajadores del Centro Penitenciario y de la Asociación Punto Omega, validando en este caso el principio básico del holismo ontológico: “el todo es mayor que la suma de las partes”.

La UAD es un programa de deshabituación en un espacio terapéutico (según define el art. 116-3 del vigente Reglamento Penitenciario). El servicio es desarrollado desde noviembre de 1992 por un Equipo Mixto, compuesto por profesionales de Instituciones Penitenciarias (Psicólogo Clínico Coordinador, un Trabajador Social, dos Educadores, un Jurista y un Médico) y por profesionales de la Asociación Punto Omega (una Psicóloga Clínica Coordinadora, dos Psicólogas Clínicas, dos Trabajadores Sociales, dos Educadoras, dos Monitoras de Taller y un Técnico de Laboratorio). El servicio está gestionado por la Asociación Punto Omega y es supervisado por los técnicos de la recientemente Dirección General de Salud Pública de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid.

La UAD es un servicio necesario, eficaz y eficiente. Es un servicio singular que no resiste comparación alguna con otros que se prestan en los Centros Penitenciarios de la Comunidad de Madrid. Es accesible para todos los reclusos que cumplan una pena privativa de libertad en cualquiera de los siete Centros Penitenciarios de la Comunidad de Madrid y la Consejería de Sanidad tiene la competencia de prestar este servicio y el servicio debe ser prestado.

El art. 15.2 de la Ley 5/2002, de 27 de junio, sobre Drogodependencias y otros Trastornos Adictivos dice literalmente que “La Comunidad de Madrid… favorecerá la asistencia al penado en el medio penitenciario con el fin de que éste realice un proceso de tratamiento en el medio en que se encuentra y facilitar así su futura integración social.”

La UAD está alineada con la Estrategia Nacional sobre Drogas 2009-2016 elaborada por la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas (PNSD). Esta Estrategia comparte los objetivos a alcanzar en el ámbito de la reducción de la demanda de los Planes de Acción de la Unión Europea en materia de lucha contra la droga. Para operativizarlos, se incluye entre otras actuaciones “la asistencia e integración social” y se establece como población diana de esta actuación a Personas que se hallan internas en centros penitenciarios

El Servicio está alineado con las Instrucciones 02/2012 y 03/2011 de Instituciones Penitenciarias donde se regula la intervención de ONGs en el ámbito penitenciario y se establece el, Plan de Intervención General en materia de drogas en la Institución Penitenciaria, donde se describe el Programa de deshabituación y la intervención en módulos terapéuticos.

Los objetivos de la UAD están dirigidos a la consecución de la abstinencia (objetivos máximos) pero partiendo de la reducción del riesgo y daños (objetivos mínimos) a través de actividades terapéuticas, formativas, sanitarias y ocupacionales. Se encuentra ubicada en una unidad de la prisión (2 módulos), estando el proceso dividido en 4 niveles. Los 2 niveles iniciales (0 y 1), en el módulo 4, y los superiores (2 y 3) en el módulo 3. El nivel 0 está orientado a la selección, admisión, acogida y desintoxicación si esta fuera necesaria; el nivel 1 a la evaluación, prevención y reducción de riesgos y daños; el nivel 2 se dirige a la deshabituación y abstinencia y el nivel 3 tiene como objetivo el mantenimiento del cambio y la derivación, teniendo en cuenta la situación procesal, penal y penitenciaria del interno, puesto que se hace necesario compaginar el tratamiento de las adicciones y su proceso terapéutico, con los tiempos de condena, intentando siempre completar las intervenciones con recursos comunitarios externos, existiendo un “numerus clausus” en cada nivel y en la totalidad, que permita una adecuada atención. Se puede atender a 160 reclusos a la vez, distribuidos en los dos módulos terapéuticos.

La intervención está dividida en cuatro áreas: Psicosocial, educativo-formativo- ocupacional, sanitaria y jurídica. Están fijados unos objetivos específicos para cada nivel y para cada área de intervención, siendo progresiva la exigencia, desde los mínimos de la reducción del riesgo y daño, a los máximos posibles.

La UAD es prácticamente un Centro de Atención Integral al Drogodependiente dentro de la prisión. Presta un servicio de muy alta intensidad con una estructura similar a la de un Centro de Día. Los reclusos reciben atención todos los días de la semana, de lunes a viernes y desde las 9:00 hasta las 19:00 horas. Se presta terapia individual, terapia grupal, terapia ocupacional y terapia de familia. Los profesionales de la UAD destinan algo más de 20.000 horas anuales de atención directa a los pacientes y a sus familias. A lo largo de 2015 se atendieron 277 internos y a 135 famias.

La UAD no es servicio en exclusiva para reclusos del Centro Penitenciario Madrid IV. En los últimos años, de media, 40% de los pacientes atendidos por la UAD,  procedía de otros Centros Penitenciarios. La UAD es la referencia en los Centros Penitenciarios de la Comunidad de Madrid en cuanto a la atención al drogodependiente.

Es el único servicio financiado por la Comunidad de Madrid de atención al drogodependiente en el medio penitenciario. Se dedican más de 20.000 horas al año de atención directa a los 275 pacientes. Intervienen en la atención al paciente a tiempo completo los diez profesionales de la Asociación Punto Omega así como los seis profesionales de Instituciones Penitenciarias. El Servicio que se presta es de muy alta intensidad.

El resto de las prisiones de la Comunidad Autónoma de Madrid tienen a la UAD como una referencia para las derivaciones bien en clasificación inicial bien en las periódicas revisiones de grado, que requieren una intervención más intensa.

Estudios realizados y coordinados por J.S.Isidoro muestran que existe una reducción en la tasa de reincidencia y de reingreso en prisión que está directamente relacionada con las actuaciones realizadas por la UAD. Se reduce la tasa de reingreso a prisión desde el 45% al 15% de media.

Haciendo números se puede afirmar que, por cada tres euros invertidos en la UAD se produce un ahorro al menos de cinco euros en el erario público, así como un retorno social producido por la reducción de la tasa de criminalidad y de reingreso en prisión que redunda en un beneficio evidente para futuras víctimas, reclusos y sus familias, así como sociedad en general.

La eficiencia de la UAD es incuestionable: es más barato actuar que no hacerlo. La UAD tiene un retorno económico incuestionable asociado a un retorno social evidente.